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Jimbee Cartagena FS

Cartagena en la Copa de España (primera parte)

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La Copa de España es el torneo más esperado por todos los seguidores del fútbol sala debido a su belleza y el espectáculo que supone concentrar en cuatro días a los ocho mejores equipos del momento. El «torneo del K.O.» no permite errores pero a cambio ofrece una recompensa enorme: Quien sea capaz de ganar tres partidos seguidos no sólo levantará el trofeo sino que se situará en el olimpo de los equipos campeones. Un premio para cualquier club, plantilla y afición en estos tiempos tan complicados.

La trayectoria copera de los equipos cartageneros se resume en seis apariciones en los últimos diecisiete años donde la actuación más destacada fue el pase a semifinales precisamente en el debut en la competición y para eso hay que remontarse a 2004. El resto de eliminatorias fueron tan intensas como fugaces, truncándose las esperanzas del equipo a las primeras de cambio.

En esta séptima comparecencia de 2021, Jimbee Cartagena F.S. tratará de superar a Valdepeñas en cuartos de final, lo cual ya supondría igualar el mejor registro histórico. En el caso de plantarse en la final estaríamos hablando de un hito sin precedentes, y ya no hablamos de alzarse con el título, pero ¿por qué no?, el torneo se presenta muy igualado, y el equipo melonero tiene todos los ingredientes para aspirar a ello a pesar de que la historia no está de su parte. Pero ya saben lo que dicen: Las estadísticas están para romperlas.

Veamos a continuación un resumen del camino recorrido por el fútbol sala cartagenero a lo largo de esos diecisiete años en la Copa de España.


Santiago de Compostela (Marzo de 2004)

 

3035792Denominación: Polaris World Cartagena

Ronda eliminatoria: Semifinales (Playas de Castellón 3 – 2 Polaris World Cartagena). En cuartos de final vencieron a ElPozo Murcia (6-7)

Entrenador: Carlos Sánchez

Plantilla: Cristian, Javi Matía, Manolín, Manoel Tobías, David Marín, Juanjo, Fran Torres, Sergio Rivero, Fer, Indio, Isi, Francis. También pertenecían al equipo esa temporada Dely, Lima y Bruno.

 

La primera experiencia copera quizá sea la que históricamente más se recuerda en la ciudad. El club se había quedado a las puertas en proyectos anteriores desde el ascenso a División de Honor y por fin se hacía justicia a los esfuerzos de la directiva y toda una ciudad. Polaris World había aterrizado como patrocinador armando un tremendo revuelo con el fichaje -sobre todo- de Manoel Tobías.  En la liga regular aún no era un rival tenido en cuenta para pelear por los títulos, por eso para el choque de cuartos de final frente a ElPozo  eran los charcuteros los que partían como claros favoritos. El equipo entrenado por Duda en aquel entonces (ironías del deporte) era el vigente campeón y contaba en sus filas con tres campeones del mundo: Kike, Paulo y Ricardo.

Pero aquel miércoles de Marzo en el Pabellón Fontes do Sar el futsal cartagenero vivió una de sus noches más mágicas. La épica victoria por 6-7  puso a Cartagena en el mapa de este deporte y los ecos de ese zarpazo resuenan muchos años después: Aunque apenas unos treinta aficionados de Cartagena pudieron disfrutar de la hazaña entre los más de 3000 que llenaban el recinto, muchos recordarán la «Peña Santiago 6-7» nacida a raíz de este momento. Los afortunados que pudieron presenciarlo recordarán el inicio fulgurante de Polaris con un 0-3 en apenas catorce minutos. A partir de ahí, la locura: 4-3, 4-5, 5-5, 6-6 y a falta de un minuto el gol de David Marín que daba la victoria al equipo que más creyó en ella. Debutar en este torneo ganando un derbi de aquella forma tan hermosa hizo que más de uno acabara la noche de mariscada en las calles de Santiago, ¡no fue para menos!. La Copa siempre ha tenido un lado festivo muy importante cuando acababan los partidos, aunque eso ya es otra historia.

En semifinales esperaba Playas de Castellón y para entonces la ilusión estaba descontrolada: Más particulares se animaron a cruzar España en sus coches además de un autobús que partió de Cartagena la misma mañana del partido. La propia empresa Polaris World distribuyó antes de la semifinal dos mil camisetas con la intención de que la afición gallega se decantara por nuestro equipo.

Sin embargo la suerte fue esquiva y no se pudo conseguir el pase a la final aunque faltó poco. Muy poco: El Playas entrenado por Miki era un equipazo con figuras de relumbrón como Javi Rodríguez, Edesio o Euler (el brasileño marcó los tres goles de su equipo esa noche), pero también contaba con un joven Rafa bajo los palos que frustró todas las ocasiones de un Polaris al que se le hizo la portería muy pequeña. Hoy Rafa es el entrenador de porteros de Jimbee Cartagena. Con quien también tropezamos fue con los árbitros, que no tuvieron a bien pitar un claro penalti en el último minuto que podría haber nivelado la contienda.

Como anécdota, añadir (aparte de que al final la Copa se la llevó Boomerang Interviú) es que aquel fatídico partido de semifinales se disputó con el marcador electrónico estropeado. Las airadas protestas de Carlos Sánchez de poco sirvieron para que el tiempo y los goles se tuvieran que controlar de manera manual y para que aquella primera aventura copera tocara a su fin.

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Pamplona (Enero de 2005)

 

Denominación: Polaris World Cartagena

Ronda eliminatoria: Cuartos de final (Polaris World Cartagena 4 – 5 Azkar Lugo)

Entrenador: Carlos Sánchez

Plantilla: Sergio Gama, Javi Matía, Orol, Manoel Tobías, Marcelo, Torras, Simi, Sergio Rivero, Indio, David Marín, Cristian y Jordi Sánchez. También pertenecían al equipo esa temporada Fran Torres, Lima, Domeño y Bichu.

 

Un año después el proyecto de Polaris ya estaba consolidado y la plantilla todavía había aumentado más su caché con la llegada de Torras, Simi, Marcelo o Jordi Sánchez. Desde el club se atendió a la alta demanda por parte de los aficionados para desplazarse hasta Pamplona, pues la fiebre por el equipo ya era evidente en toda la ciudad y eran muchos los que querían ver la Copa de España in situ. Las distintas opciones para viajar con el equipo, incluyendo autobús, alojamiento y entrada a los partidos oscilaba entre los 70€ (una noche) y 206€ (cuatro noches) por persona. Curiosamente el grueso de aficionados cartageneros acabaron alojados en el mismo hotel que los árbitros.

En lo deportivo, Polaris llegaba tras una mala racha de resultados. Carlos Sánchez empezaba a ser cuestionado, pues se le presuponían muchas más victorias de acuerdo a la inversión y los jugadores con los con que contaba. Tanto fue así que una semana después, tras la eliminación del equipo en la Copa, el madrileño sería relevado en el banquillo por Sito Rivera.

El sorteo había sido bastante favorable para los intereses de Polaris. Iba por el lado a priori más fácil del cuadro y para el partido de cuartos de final en el Pabellón Universitario de Pamplona era claro favorito ante un Azkar Lugo que estaba bastantes puestos y muchos puntos por debajo en la tabla. El equipo lucense estaba entrenado por Tino Pérez y liderado sobre la pista por Javi Lorente, un equipo que resultaba tremendamente ordenado y serio (no por casualidad serían campeones de la Recopa poco después).

En la primera parte sólo la calidad y los goles de Tobías y Marcelo mantuvieron a flote al equipo, que sin merecerlo se marchó 3-1 ganando al descanso. Pero en la reanudación  quedó demostrado que las virtudes de Lugo eran justo las que le faltaban a Polaris, que se mostró desordenado, desangelado y desmotivado. Azkar supo reponerse y conseguir forzar el empate a cuatro que suponía la prórroga gracias a la actuación estelar de Fernandinho y la mala suerte de un desafortunado Sergio Gama en el último gol.

En aquellos años el desempate se dirimía a través del «gol de oro». O sea, que el primero que marcara se llevaba el gato al agua. Cuando empezó la prórroga Fernandinho seguía a lo suyo y sólo tardó 33 segundos en marcar y eliminar a los cartageneros. Mientras, las estrellas de Polaris aún se preguntaban qué había pasado.

La afición se fue con un sabor de boca muy distinto al año anterior y con la sensación de que el primer proyecto de Polaris con Carlos Sánchez a la cabeza tocaba a su fin.

 


Zaragoza (Enero de 2006)

 

Denominación: Polaris World Cartagena

Ronda eliminatoria: Cuartos de final (Lobelle Santiago 7 – 4 Polaris World Cartagena)

Entrenador: Tino Pérez

Plantilla: Cristian, Orol, Torras, Jordi Sánchez, Marcelo, Manoel Tobías, Simi, Sergio Rivero, Javi Matía, Balo. También pertenecían al equipo esa temporada Lenisio, Lima, Sergio Gama, Franklin y Antonio.

 

El año 2006 fue el «más difícil todavía». Un nuevo proyecto deportivo comandado por Tino Pérez (las casualidades no existen, recuerden quién nos eliminó en Pamplona) pero totalmente ensombrecido por lo acontecido en los despachos durante el verano anterior. Fue el año de los fichajes de Balo y Lenisio, algo que Polaris venía cocinando desde meses atrás pero que llevó al equipo cartagenero a llenar portadas, y no sólo a nivel regional sino que ocupó mucho espacio en la prensa nacional. Ésto a nivel publicitario sin duda funcionó, pero también sirvió para ganarse la enemistad de muchos rivales, como equipo hecho a base de talonario.

A nivel deportivo, la millonada que se pagó (recordemos que fue el mayor desembolso en la historia del futsal a nivel mundial) se tradujo como no podía ser de otra manera en la acuciante responsabilidad de ganar títulos.

La Copa de España disputada aquel año en la capital maña era una ocasión perfecta para que el equipo demostrara su valía. El rival en cuartos de final era Lobelle Santiago, hasta aquel momento un equipo que estaba siendo la revelación de la liga y que de hecho partía como cabeza de serie pues estaba por encima de Polaris en la clasificación. Esto, unido a que Lenisio arrastraba molestias y era duda (al final no jugó) hacía que el partido oliese a chamusquina antes de empezar y revoloteaba la posibilidad de una nueva eliminación en primera ronda.

La pizarra de José Venancio López Hierro estaba empezando a hacerse famosa, y mucho antes de ser seleccionador nacional sirvió para aplastar a Polaris como un rodillo en aquel partido de cuartos. Lo que nadie esperaba y supuso un golpe enorme a la línea de flotación cartagenera fue la actuación estelar de Ciço: El resultado final fue 7 a 4, y el brasileño que Polaris había cedido al equipo gallego marcó cinco goles. Cinco. Una auténtica barbaridad que lo consagraba como estrella a sus 23 años, pero que llegaba en el momento más inoportuno para el club al que pertenecía.

Javi Matía acabó el partido una vez más cabizbajo y con la elástica de portero jugador en una imagen que se hizo muy habitual. Televisado una vez más a nivel nacional, la imagen que daba Polaris era la de un equipo anárquico y que no sabía sufrir. La publicidad que se daba a la marca de Torre Pacheco empezaba a alejarse mucho de buenos titulares y se empezaba a cuestionar la implicación de algunas estrellas. Con el devenir de la Copa se pudo relativizar el resultado pues Lobelle demostró no ser flor de un día, llegó hasta la final y ganó en penaltis al todopoderoso Inter.

Quien volvió a responder, como siempre, fue la afición cartagenera y unos 150 aficionados y aficionadas viajaron a alentar a su equipo, aunque la tensión en torno a la derrota salpicó hasta a la grada. Los desplazados hasta Zaragoza se quejaron de que el equipo no había tenido ningún gesto con ellos y no se les había acercado a saludar como el resto de los equipos. Por su parte algunos directivos señalaron a la afición por «hacer poco ruido» en la grada en comparación con el resto. Está claro que cuando no se gana las rencillas afloran, y la Copa de España empezaba a ser un dolor de cabeza para los cartageneros tras tres decepciones seguidas.

 

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